18 ene. 2016

HYPERVERSOS - DESENCANTADOS


HYPERVERSOS - DESENCANTADOS - CASA DEL LAGO 





Desencantados

Aún recuerdas cómo era la lluvia, las tempestivas emboscadas, el sabor de la carne, la cama, la casa y todo lo que nos necesitaba, tengo que decirte algo, cualquier cosa pero esta vez por última iniciaré con la verdad.

Aquí voy, dejando que mi esqueleto controle mis impulsos, el corazón se ha ido bien lejos tal vez a la mierda o a esos rincones que se conocen cuando muere alguien y no quieres evitarlo, he tomado varias decisiones y tú no fuiste una de ellas, llegaste como llegan esas tardes absurdas de cine y café, donde no se bebe porque se debe amar con elocuencia, como si por descorchar un par de botellas se nos negara el cielo o la tierra, eso es para los imbéciles que creen que el futuro los espera con las piernas abiertas y usan gafas pastosas y barbas abultadas que no combinan con su bragueta, llegaste a tientas con un bolso muy rojo y un vestido que no importaba yo quería la carne, restregarte mi inocencia flaca, causar en tu cuerpo tantos accidentes como me fuera posible.

Cada día pedías más delicadeza, tu delirio de crisálida me esperanzaba mariposa en cautiverio, con alas que combinaran con tus ganas de nada o con tu cabello lleno de Europa y un montón de antioxidantes y químicos que no alteran la conciencia y a ti, a ti te llenan de ansias, hablar era tu palabra favorita, escupirme la cara con todas esas molestias que generan las relaciones serias y un poco más tarde besarme los ojos hasta quedar dormido, me mantenías con el rostro metido en tu pubis fino por horas y a lo dos días de inanición me regresabas a esta ciudad en llamas.

Ahora estoy seguro que conoces cómo inicia la tormenta, nos llenamos de tantos agostos innecesarios, casi al final teníamos el semblante de años que ya pasaron y sin embargo siempre fui capaz de mirarte directo, podía estar ebrio o haberme fumado la mitad del color verde que cobija a este insano mundo, pero te miraba igual que cuando tenías 20 y besabas de forma escandalosa y la gente hablaba de ti y yo sin defenderte, todo lo contrario, en ocasiones confirmaba que nos amábamos de forma sucia, que no parábamos 2 días enteros hasta mirar el rojo de nuestros sexos y hasta ese entonces nos lavábamos sin culpa, y volvíamos a caer en nuestra sordidez 2 días más, la gente siempre es una estafa.

Nos fuimos marchando por partes, primero los sexos y luego lo demás que nada importa ahora, puedo mirarte pero siempre me da esa nausea de olvido, de pasado, de recuerdos flojos o rotos o que no recuerdan porque no lo quieren así, me fui hace tiempo sin que lo notarás, no era de noche, tampoco fui por cigarrillos, me largué con unas perras, sí, unas perras ganas de  burlarme de todo este cuento colorín y descolorado, donde funges como inocencia y causa, como victima de  un canalla barato, la mujer que inició invitándome a habitar su falda y paso a ser aquella de las lágrimas de cristal sin estallido, la de los pecho firmes y bragas de hojalata.

Estamos a mitad de un diluvio que no contuvimos aunque teníamos la predicción a razón de nuestra impureza que sucedería, estoy feliz de que nos lleve la marea a diferentes partes, de nada me sirven ahora las manos, ni ser adulto, ni otra boca que me reprenda por misógino, no, está a punto de concluir este torrente que apesta y que no es otra cosa que esos absurdos recuerdos, vámonos, pero sólo como nos conocimos, con los ojos hinchados y lo demás herido, vámonos, ahora que nos quedan las piernas y el valor para no rajarnos por la espalda, llegará la calma y con ella otra historia igual de enferma.

Pasará y entonces tendrás ese miedo que de niños nos detiene a asomarnos bajo la cama y mirar a la creatura en que nos convertimos cuando crecemos y las manos nos huelen a adultos, a ese sudor que se conoce cuando el dinero es una mafia que necesitamos para comprarnos otros ojos y otras bocas y otras manos de adultos que dañen como daña el alba a los amantes efímeros los sábado en madrugada, y nos doleremos todo el tiempo, y no dejaremos de maldecirnos lo que reste de nuestras tristes vidas, sabes algo he sido sincero y para hoy he cumplido con mi cometido, en otra u otras vidas espero jamás volver a vernos.




HYPERVERSOS - ELLA ALICIA

HYPERVERSOS - ELLA ALICIA - RADIO UNAM AGOSTO 2015




Ella, Alicia

Alicia seguía de pie en la última ronda, balbuceaba boleros, nunca soltó la botella, cerraba los ojos y decía quedito “Happy birthday to you, happy birthday Mr. Poet” calé una vez más el humo cannabico golpeaba su cara, no había conejo, no había maravillas, era ella el amor de mi vida que dejé caer en medio de un océano y tenía como final el resto del universo.

Alicia temía salir a la calle sobria o sin mi brazo protector marcado por las agujas, a veces lloraba, otras tantas reía, la demencia bipolar que le marcaba fue lo que logró penetrarme el alma, ella, la noche, la calle, tanto ron que no sabía si era martes o tenía que robar un par de espejos para llegar al viernes, Alicia amaba los viernes y no parecía importarle donde dormir, ni con quien hacerlo… lo importante no es sentirlo sino olvidarlo, pronunciaba después de cada sorbo o cada bocanada.

Alicia una maravilla, Alicia clara,
sabor a coca, hálito de opio,
esencia barata, Alicia amor eclipse,
pasión hojalata, Alicia espasmos,
Alicia demencia suicida,
Alicia ahora, la cara marcada,
la greña pinta, ¡shhhhhh!, callada, callada

Alicia corría presurosa por el adoquín y la lluvia resbalaba a lo largo de su vestido blanco, se detenía de vez en cuando para apretar el tornillo que detenía la hemorragia de su pierna, gritaba en su afán de ser salvada de la oscuridad inaudita que la trataba de alcanzar…

Alicia soñaba con ser mujer y no despojo, domingo por la mañana, la resaca puesta, la carne caliente, las piernas húmedas, Alicia abría los ojos después de 72 horas de estar en el espacio, conocía el vacío de su cama, la pestilente bruma de su cuarto, no paró hasta ponerse de pie, abría un cajón y acariciaba la foto de cuando tenía 7 años, las lagrimas no cesaron hasta que el acido sicodélico volvía a su sistema, ya no quería ser mujer sino volar.

Alicia camina por el bosque de asfalto en busca de una respuesta a la pregunta que jamás pronunció, apedreaba pájaros de acero con piedras parlantes, juraba que su padre era un dios Mesopotámico, un fakir de Arabia discípulo de Jesús, rendía tributo a la muerte por creerse eterna, Alicia comía sal a puños, decía que el mar oleaba en su vientre, dibujaba paisajes promiscuos con el bao en las ventanas Alicia tocaba los espejos, los besaba y en contadas ocasiones le hacia el amor.

Alicia gritaba a la luna y afilaba sus uñas con la mirada perdida en el horizonte:

Luna sórdida romanza,
luna lujuria proterva,
esclava, silencio, silencio,
háblame luna barata, escucha el canto
atiende el ruego, te cambio los ojos,
amante Voyeur, eres tan puta,
silencio, ¡shhhh! silencio,

El semen resbala por la rodilla, Alicia no conoce los pecados, grita, versa, Alicia se unta los labios de acido, se encierra en la bruma, bebe whisky sin parar, las puntas de su cabello apuntan directo a Dios y al cielo, reta su poder por creerse santa, Alicia funde las ganas en sus dedos y se acaricia de forma majestuosa, maúlla, bebe, gime, grita, maúlla, grita, gime, maúlla, explota, silencio, silencio.

Alicia aparece dormida en el Olimpo, capital de una ciudad sin ley donde habita el fanatismo a Cristo y el miedo, Alicia cambia su nombre por coca, forra su piel con piel sintética, se mimetiza en la noche,  baila desenfrenada con ritmos cadenciosos, agita las manos a media calle, pincha sus pliegues con heroína barata, mezcla el polvo, Alicia vuelve a explotar y vuela.

No más mariposas, no más té,
no más reina de corazones, no más Alicia…

Alicia sonríe inquieta,
Juega con una pelota,
Acerca sus peones al gato,
Alicia se mira al espejo tiene ya diez años,
Alicia viste siempre de blanco,
Alicia ama a Dios ahora tiene doce.
Alicia crece, odia a sus padres,
ya mancho el vestido de carmín,
Alicia tiene quince se fue de su casa,
Alicia crece, crece, crece, silencio, silencio,
Alicia está dormida en una banca del metro,
Alguien la ha tocado, al despertarse,
Busca bajo su vestido esta desnuda,
Comienza a beber…


Alicia se mira al espejo y escupe su rostro,
Alicia quedó marcada de por vida,
Crack, más crack, Alicia se hace pequeña,
Hachis, Ron, Vodka, Alicia se hace pequeña,
Coca, ácido, mezcalina Alicia casi desaparece.

Silencio, silencio…

Alicia está casi desnuda, recostada en la banqueta, bañada en ajenjo… está por conciliar el sueño… silencio, silencio, Alicia cayó en un agujero del cuál no regresará.